No me lo puedo creer, no puede ser cierto.
Mi pequeñin ha cumplido 2 años.
Parece mentira que la gente entre a este humilde blog, que lo siga,
que comente las entradas que le hacen crecer.
Parece mentira que se vaya haciendo mayor pasito a pasito
junto con sus amigos el facebook y el twitter.
No puedo creer que me esté acompañando en tantos cambios que están surgiendo en mi vida, pruebas que me hacen ver que he de actuar en la vida igual que en la cocina: a fuego lento. Si hay un error, se anota y se memoriza para no volver a cometerlo, y si lo cometes acordarte de cómo lo arreglaste. La improvisación, puede que funcione, a veces, pero es mejor echar mano de un lápiz corto o de la 'ayuda' de otras personas (blogs) que ya han pasado por donde tú. Todos deseamos tener experiencia, pero para obtenerla hay que atreverse a experimentar y aprender, tanto de otros como de uno mismo.
Mi pequeñin tiene 2 años. Y ya anda.
Hoy ha recibido la petición de amistad de 11 personas.
¡Qué gran regalo! Ya tienes 816 amigos en FB, 162 Seguidores, etc etc
¿Y que me decis de los premios? Tengo que dar tantas y tantas gracias. Y ¡oh! Es una gran responsabilidad y privilegio repartir los premios concedidos.
Prometo realizarlo con todo el cariño del mundo.
2 añitos, chiquitin.
Y por eso hoy he preparado un bizcocho de los que tanto te gustan. Ligeros de grasas y azúcares, pero sabrosos. Con 2 velitas para soplar ¿ya has pedido tu deseo?