Hace poco menos de una semana que me han puesto brakets, la experiencia (de momento) no es mala, sólo hay una pequeña complicación y es que molestan al comer. Dieta blanda me dijeron y yo pensé irónicamente 'Genial Jetsa, ahora además de vegano hay que comer blando'. Comer en casa es sencillo, y más cuando me encanta estar horas en la cocina. Lo malo es cuando salgo con los amigos y acabo hablando con el cocinero y/o camarero para explicar qué como y qué no como. Bueno, vale a lo mejor vosotr@s no lo veis como algo malo, pero es que soy tímida y como no tenga confianza... En fin que me voy por las ramas, lo que os quería contar es que llevo unos días comiendo todo pasado por la trituradora y oye tampoco es tan malo, descubro nuevos sabores, y me voy preguntando a mí misma "¿Y esto cómo sabrá triturado?" Sí, los sabores cambian. En general me gusta no pasarme de batir, es decir que quede con trozos muy chiquitines, así puedo masticar despacito. Dicen que siempre hay que ver la parte positiva, la mía es que voy a tener unos dientes preciosos, podré comer mejor (q me puse brakets por problemas de masticación). Este zumo de sandía es ideal para los días muy caluroso, o como alternativa a un refresco, para acompañar los desayunos... ¿Cuándo lo vas a tomar tú? El vídeo dura apenas un minuto pero es que no llegas a estar ni 5 minutos en la cocina. ¡Delicioso! Os lo prometo.
El otro día hablando con mi amiga Rosilet me preguntó sobre alguna alternativa a la leche de vaca, desde un principio le comenté que si el problema venía por la lactosa, yo no recomendaría las leches 'sin lactosa' pues (por lo poco que sé) se necesita un proceso de fabricación, a mí me gusta los productos pocos procesados, más naturales, así que le recomendé las leches vegetales, a mí la de soja (la más conocida de todas) no me gusta pues es algo indigesta, las que más me gustan son las de arroz y (como buena valenciana) la horchata.
Hoy os traigo una receta sencilla de preparar, rápida y sana. Tan sólo necesitamos 2 ingredientes comunes y económicos para disfrutar de unas hamburguesas diferentes. Una vez hechas se pueden congelar y guardar hasta el momento de comer. Una forma fácil y rápida de tener comida en cualquier momento. Con las cantidades que os he dado salen unas 8 hamburguesas de tamaño normal.
En un principio pensé que hacer yogurt casero requería de aparatos tipo la yogurtera, o un horno calentado a 50º para que se mantuviera en dicha temperatura el mayor tiempo posible. Después busqué información para realizarlo de alguna manera más rudimentaria y encontré cómo crear ese 'invernadero' con la ayuda de corchos y mantas. Al final, me esperé a que fuera verano porque la temperatura en mi ciudad ronda los 30º, hasta que al final, (cabezota que es una) encontré una idea genial ¡utilizar una nevera de playa! Y ya no me lo pensé más, compré los 2 ingredientes que necesitamos y me puse manos a la obra.
Con esta receta volví a disfrutar del yogurt natural pues es un sabor dulce, no tan ácido como los que venden refrigerados, se prepara en menos de 15 minutos y se deja reposar 5 horas en la nevera portátil.
Hoy os enseño una manera rápida y sana de disfrutar de este dulce tubérculo sólo disponible en invierno, quizá muchos no los compréis porque la manera más típica de comerlos es asados en el horno, pues en apenas 10 minutos podemos hacerlos en el microondas, una manera rápida y más económica de prepararlos.
Os dejos la video receta para que veáis el paso a paso.
Procedimiento:
Lava los boniatos bajo un chorro abundante de agua
Envuélvelos en papel de cocina y moja el papel
Introduce en el microondas a máxima potencia 5 minutos
Da la vuelta y ponlos otros 3 o 5 minutos (depende del tamaño)
Disfrutar calientes.
Información nutritiva:
La composición del boniato también es muy similar a la de la patata, aunque tiene un contenido energético mayor determinado, en su mayoría, por los hidratos de carbono complejos (almidón) y los azúcares. Estos últimos son responsables de su marcado sabor dulce.
Estas particularidades nutritivas favorecen que sea adecuado para niños y personas que realizan un esfuerzo físico importante. Las personas diabéticas, puesto que es un alimento rico en hidratos de carbono, han de controlar la cantidad que consumen, al igual que en el caso de la patata y del resto de farináceos (arroz, pasta, legumbres o pan).
En cuanto al contenido vitamínico, destaca el aporte de pro-vitamina A o betacaroteno. La vitamina E, C y el ácido fólico también se encuentran en cantidades superiores frente a la patata, así como el sodio, el mineral que le da un sabor más pronunciado. Además, este tubérculo es una buena fuente de potasio.
Hay dos cosas que siempre me han llamado la atención de los Americanos (atención me refiero a que yo lo comería porque otras cosas que no). Una es la cantidad de cereales que tienen para el desayuno, me volvería loca probando sabores y la otra es la mantequilla de cacahuete, sí, esa crema que ponen en todos sus sandwiches y dulces. ¿Os acordáis de Brad Pitt en Conoces a Joe Black probando la mantequilla de cacahuete por primera vez?
Y ooooootro pan que os traigo para que no os aburráis, ni tengáis que encender el horno, ni haya que amasar mucho, ni que haya que saber mucho de cocinar. Y además, receta de la dieta esa que sigue tanta gente, menos una servidora. Bueno, es que una es rara y me gusta tanto mirar recetas que miro todo tipo de dietas: veganas, vegetarianas, macrobióticas, raw (crudiveganas), Dukan, tradicionales, japonesas, y un largo etc. Aunque hay cosas que no puedo ver, pero de eso ya hablaremos otro día. El caso es que me hice este peazo pan para ponerme una hamburguesa y llevármelo al cine de verano, donde vi una película muy bonita 'Amour', la cual demuestra otro tipo de Amor que pocas veces es retratado.
En fín, que me hice el pan en un santiamén, mientras en la sartén se doraba la hamburguesa, el error fue comerme el pan entero con medio litro de agua ¡qué empacho! Así que la foto ha quedado muy bonita (sí, tengo abuela, 2 para ser exactas, je,je), pero la próxima vez haré para 2 raciones. Advertidos/as quedáis, si os lo queréis comer toooodo no digáis que no he avisado
La primera vez que vi un pan crudivegano me llamó la atención eso de deshidratar las semillas de chia o linaza (lino) para dejar un pan plano tipo crepe, pero más me llamó la atención cuando indicaban que no hacía falta deshidratador si vivías en una ciudad con mucho calor. Ahora mismo es de noche y estaré cerca de lo 28º en mi casa, por el día pasamos de los 35º, conclusión temperaturas ideales para fermentar masas, hacer yogures, secar frutos al sol o hacer panes crudiveganos (raw).
Es un pan bastante sencillo de realizar y que no da trabajo, tan sólo hay que triturar todos los ingredientes, esparcir la masa y dejar secar. Una vez esté hecho, yo lo guardé en papel de hornear y a la nevera, dos días después el pan ha dejado de ser tipo crepe y es más crujiente. Os aseguro que el sabor os sorprenderá. Por cierto, os dejo mi primera videoreceta (nervios modo on), espero que os guste
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